martes, 5 de octubre de 2010

El atraso del séptimo arte en Guatemala

Grandes expectativas se tienen del cine guatemalteco, desde hace ya varios años creemos que con cada nueva película chapina que sale al mercado, nuestra historia en cuanto a la cinematografía cambiará su rumbo.

Lo cierto es que cada vez más nos decepcionamos de ver trabajos de mala calidad y solamente por salir del paso. Como audiencia comienzan a surgir sentimientos de estafa y engaño al observar algunas presentaciones cinematográficas que carecen de una buena dirección y producción.

Es tan típico que hablemos mal sobre este ámbito del arte, pues la buena sociedad generalista de Guatemala, se ha encargado de expandir este punto de vista para toda película que se nos presenta.

Sin embargo existen quienes definitivamente se toman el tiempo y se dedican a realizar su trabajo con calidad y dedicación. Son estas personas las que salvan la poca dignidad que le queda a los distintos largos y cortometrajes guatemaltecos.

¿Por qué no progresa el cine guatemalteco?

- Trabajos de baja calidad

Algunas razones que responden  a esta pregunta, se le atribuyen a las excusas eternas “estoy comenzando” o “el cine guatemalteco apenas empieza”. Es preocupante ver cómo es que los cineastas buscan defenderse detrás de semejantes mentiras.

Las películas chapinas llevadas a la gran pantalla vienen de varios años atrás, pues siempre se ha intentado progresar en este ámbito, pero parece ser que hay a quienes no les interesa hacer buen cine en el país.

“Creo que lo que hace falta en los guatemaltecos es humildad, pues varios estudiantes de cine, jóvenes, interesados y principiantes comienzan a filmar sus películas con poca experiencia y las presentan a la audiencia, y es ahí donde se genera la mala impresión” menciona Mendel Samayoa, uno de los grandes cineastas guatemaltecos que ha llevado a la gran pantalla varias de sus producciones como “Donde acaban los caminos”, “Sweet Dalila”, Looking for Palladin”, “La Vaca”, entre otras. Mismas que le han hecho ganador de varios premios.


Otros, por su lado, creen que con tener una cámara digital, un programa para editar y uno que otro buen actor o actriz, completan los elementos necesarios para poder realizar un rodaje de calidad.

Lo cual no es cierto, pues se necesitan de más elementos como un escenario, director de arte, fotografía, actores y actrices con potencial, vestuario, guión, caracterización, equipo de cámaras, ayudantes, entre otros. Es por eso necesario prepararse para comenzar con un rodaje y presentar un producto de calidad al final.

Es molesto ver que la mayoría de sus películas tratan de “la realidad” guatemalteca, mostrando la pobreza, violencia, drogas, sexo y sobre todo basan su guión en un lenguaje vulgar.

- El miedo y mala impresión

Otra de las razones por la cual el cine guatemalteco se ha quedado atrás, es por el hecho que nos encerramos en la idea que no hay campo en el país para desarrollarse como artista. Siempre relacionamos la vida de estos profesionales con el mal pago de salario, pocas oportunidades y una vida de bohemio.

El miedo a desenvolvernos en esta rama del arte se apodera de los que tienen la ilusión de dedicarse a esto.

“El cine está en una etapa de experimentación importante. Hasta hace poco no tenía mayor cuerpo y ahora comienzan a notarse líneas de trabajo y autoría. Para el cine siempre hay campo, mientras que los que se dediquen a esto lo hagan con esfuerzo y se preocupen por mejorar la situación actual” expresó Rosina Cazali, crítica y curadora de arte.

Demostrando así que existen muchas cosas en las que deben de mejorar los cineastas, pues sí existe el interés por ver emerger al cine, pero siempre y cuando los directores y productores se dediquen a hacer un buen trabajo.

Incluso el hecho de presentar películas de alto nivel, puede ayudar a varios interesados a introducirse en esta carrera y perder el miedo y temor hacia este oficio, que sin duda es maravilloso, pues dedicarse al arte ayuda en todo sentido a una persona.

- La piratería

Se puede nombrar como el mayor problema que afecta directamente al cine chapín, pues les cierra la puerta de poder comercializar sus películas de forma legal y esperar de ello ganancias, ya sea económica o de reconocimiento nacional e internacional.

“Una forma para que el guatemalteco apoye al cine nacional, es ir a ver las películas al cine, en lugar de comprar DVD´s pirata.  Esto no creo que cambie, pero es indispensable que pase para que los realizadores tengan cierta recuperación que pueda ser reinvertida en futuros proyectos. Hay que hacerle ver a la gente que hay una relación inversa entre piratería y cantidad de producciones realizadas” declaró Juan Pablo Olyslager, protagonista de películas como “La casa de enfrente”, “VIP”, “La Bodega”, entre otras.


El hábito de comprar en las calles y puestos de películas copiadas ilegalmente, se ha vuelto en algo tan normal en la sociedad guatemalteca, pues siempre pensamos que es más barato, más cómodo y más fácil adquirir un producto de esta calidad.

Hablar sobre este tema no es solamente comentar sobre cómo se ven afectados los artistas, sino que sale a luz el poco apoyo legal que reciben los cineastas.

Claro, poner todo el aporte económico que pueden para realizar un buen rodaje y al momento de presentar su trabajo a la audiencia y no recibir ganancias, deja un mal sabor de boca para todo aquel que se esforzó en su labor.

Es por esta misma razón que varios proyectos quedan parados y abandonados, pues no se cuenta con un gran aporte y ayuda económica con la que los productores logren realizar buenos trabajos, y al hacer una buena película recibir remuneraciones de la misma. Entonces ¿Cómo se espera ver un progreso en el cine guatemalteco, si como espectadores formamos parte del atraso del mismo?

En cuanto a lo legal, es necesario mencionar una situación que parece irónica. Los datos revelan que la Municipalidad de Guatemala les alquila puestos de películas piratas a personas dedicadas a este mercado negro en la nueva Plaza Los Amates. Es increíble ver cómo es que hasta el mismo Gobierno guatemalteco permite actos ilícitos, que con el paso del tiempo les han dado la libertad y permiso de desenvolverse como si no fuera un acto delictivo.

Esta desilusión y frustración lleva a muchos cineastas de calidad a llevar sus películas industriales al mercado internacional, pues ahí reciben pagas que compensan los gastos realizados e incluso también son merecedores de reconocimientos, honores y premios, lo que los motiva a seguir adelante.

- Poco apoyo de parte del Ministerio de Cultura y Deporte

Como una de las obligaciones que tiene el Ministerio de Cultura y Deporte es defender y aplicar la ley que tiene en cuanto a proteger los derechos de autor y derechos conexos, refiriéndonos con esto al Decreto 33-98 de El Congreso de la República de Guatemala.

Pero parece que no ponen en práctica a los acuerdos que llegan, pues no es sorprendente ver que una vez más se hace presente la indiferencia en cuanto luchar contra los actos ilícitos que algunos guatemaltecos cometen.

“Esta entidad apoya a veces pero no es culpa de ellos, sino más bien de la falta de presupuesto que tienen” afirma Julio Hernández, Director y Productor de películas guatemaltecas y encargado de la Casa Cinematográfica Melindrosa Films.


Es en este tema donde surgen distintas opiniones y puntos de vista, pues el actor Olyslager menciona que al momento de recortarle los gastos al Ministerio de Cultura y Deporte, a los primeros en quitarles apoyo es al rubro de los artistas, lo cual cree que es una injusticia y un comportamiento que deja ver cuánto es que les interesa mejorar el ámbito artístico.

Sin embargo, se ha creado una propuesta de iniciativa de Ley 3728, es la Asociación Guatemalteca del Audiovisual y la Cinematografía quien está apoyando de mejor manera, con el objeto de fomentar e incentivar el desarrollo de esta industria. La misma se ha presentado frente a la Comisión de Economía y Comercio Exterior del Congreso de la República para el fomento, desarrollo y crecimiento sostenible de la industria audiovisual; su rentabilidad y el marco jurídico para garantizar la inversión nacional y extranjera; la conservación, preservación y divulgación de los materiales audiovisuales de Guatemala; la profesionalización y promoción de los servicios técnicos y artísticos locales, dentro y fuera del país; y en general, la posibilidad de mostrar nuestro país al mundo como una oportunidad económica y una oportunidad cultural.

La Iniciativa de Ley No. 3728 propone la creación del Instituto Nacional del Audiovisual y de la Cinematografía (IDACINE), que administraría el Fondo para el Audiovisual y de la Cinematografía y llevaría el registro de los trabajos audiovisuales nacionales.

Pero es así mismo como se van creando distintas instituciones que planean velar por mejorar la situación cinematográfica del país, pues se espera que con la creación de este Instituto se pueda ver la mejoría y el cambio que beneficie a este gremio artístico.

Son estas algunas de las razones del por qué el cine guatemalteco no ha progresado a lo largo del tiempo.

Hay que reconocer que existen quienes se preocupan y están pendientes de realizar mejores trabajos cinematográficos y otros que siempre tienen la intención de apoyar esta labor. Está la posibilidad de lograr salir adelante, pero se necesita de mucho potencial y sobre todo de trabajos de calidad, los cuales satisfagan principalmente al Director y Productor, luego a los del gremio artístico, seguido de los espectadores y por último a jueces y críticos.

Es muy diferente apreciar y apoyar las películas llevadas a la pantalla grande, pero en cualquiera de los dos casos es necesario estar presente, pues se debe de querer sacar adelante al talento guatemalteco y ser parte de los que siempre lo apoyaron.

El Rollo De Película De Película Y Puede

Por Isabel Barrios.

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